Afligido, te enseñaría varias artimañas que usamos a menudo los llamados animales racionales cuando no queremos enfrentarnos a alguna situación indeseada. Así somos, manipuladores, marrulleros, rentistas... y asesinos. Pero tú eres noble, inocente, sin dobleces, poco humano y eso te convierte en un ser hermoso. De nada te va a servir tu fuerza ante esos verdugos insensibles. Ya estás condenado y no te podemos salvar. Continuaremos gritando con todas nuestras fuerzas, intentaremos agitar conciencias, de nuevo lloraremos, padeceremos contigo las punzadas en la piel, te acompañaremos desde la distancia en tu agonía, que deseo sea breve. Se repite la historia. ¡Qué tristeza!
domingo, 28 de agosto de 2011
Afligido
Afligido, te enseñaría varias artimañas que usamos a menudo los llamados animales racionales cuando no queremos enfrentarnos a alguna situación indeseada. Así somos, manipuladores, marrulleros, rentistas... y asesinos. Pero tú eres noble, inocente, sin dobleces, poco humano y eso te convierte en un ser hermoso. De nada te va a servir tu fuerza ante esos verdugos insensibles. Ya estás condenado y no te podemos salvar. Continuaremos gritando con todas nuestras fuerzas, intentaremos agitar conciencias, de nuevo lloraremos, padeceremos contigo las punzadas en la piel, te acompañaremos desde la distancia en tu agonía, que deseo sea breve. Se repite la historia. ¡Qué tristeza!
lunes, 22 de agosto de 2011
Estrategias
Hoy he descubierto el misterio de la conducta de Lagun y Lira estos últimos días. Lagun comía más rápido de lo normal y nada más vaciar su cuenco, Lira se retiraba y cedía sus bolitas a Lagun. Yo nunca permitía que esto ocurriera, pero quería entender qué ocurría.
Hoy lo he visto, no me lo podía creer: Lagun desde la distancia, sin ruidos ni gruñidos, apenas sin levantar la cabeza, le enseñaba los dientes y ésta como una autómata abandonaba su cuenco.
Un poco macarra sí es.
Hoy lo he visto, no me lo podía creer: Lagun desde la distancia, sin ruidos ni gruñidos, apenas sin levantar la cabeza, le enseñaba los dientes y ésta como una autómata abandonaba su cuenco.
Un poco macarra sí es.
lunes, 8 de agosto de 2011
Tedy
Tedy es un galguito italiano, pequeñísimo. Viene todos los veranos con sus papis a un camping que hay al lado de casa. Conoció a Lagun y Lira el año pasado. A pesar de ser muy miedoso, con mis galgos se mostró confiado desde el primer momento.
Este año, nada más llegar, lo primero que hizo Tedy fue buscarlos. Nosotros paseábamos cerca del camping, él nos sintió y comenzó a gimotear. Arrastró a su mami hasta donde estábamos, se apoyó sobre sus patitas traseras y frotó su cabeza en el lomo de Lagun, éste que es muy chulo, le permitió indiferente y altivo esta forma de adoración. Dimos un largo paseo de bienvenida.
Da la impresión de que hay entre ellos un entendimiento como raza. Lagun es bastante intransigente con otros perros, sin embargo, con los galgos tiene una actitud más conciliadora, se acerca más relajado, incluso mueve el rabo en señal de amistad.
Nunca dejan de sorprenderme.
Este año, nada más llegar, lo primero que hizo Tedy fue buscarlos. Nosotros paseábamos cerca del camping, él nos sintió y comenzó a gimotear. Arrastró a su mami hasta donde estábamos, se apoyó sobre sus patitas traseras y frotó su cabeza en el lomo de Lagun, éste que es muy chulo, le permitió indiferente y altivo esta forma de adoración. Dimos un largo paseo de bienvenida.
Da la impresión de que hay entre ellos un entendimiento como raza. Lagun es bastante intransigente con otros perros, sin embargo, con los galgos tiene una actitud más conciliadora, se acerca más relajado, incluso mueve el rabo en señal de amistad.
Nunca dejan de sorprenderme.
jueves, 28 de julio de 2011
Terror a los conejos
Después de quince días diluviando ha salido un poco el sol y hemos reanudado los grandes paseos por el monte, pero ¡horror! hay invasión de conejos, Lira los ve o huele a distancia, se pone alerta, le avisa a Lagun y se preparan para salir disparados. Y yo siento pavor. Sí, sí, terror a los conejos, si aparece un león hambriento delante de mí, no tiemblo tanto. Pensaba hacer un amigurumi conejito como terapia, pero creo que aún no estoy preparada. He hecho este inofensivo sagutxu que ya he regalado.
martes, 26 de julio de 2011
Descanso
domingo, 24 de julio de 2011
Macho alfa
Al volver del hospital, los primeros días, los galgos tuvieron un comportamiento extraño. Lira, se tiraba todo el día en mi cama, como sin energía o triste. Lagun se convirtió en un perro guardián, empezó a ladrar a todo el mundo que pasaba cerca de la casa, si nos cruzábamos en el paseo con otro perro se tiraba a por él o le gruñía. La explicación que me han dado es que él sentía que yo me encontraba débil y alguien tenía que defenderme, claro, él es el macho de la manada.
Después de amenazarle con enseñar esta foto ha bajado los humos de macho alfa.
Después de amenazarle con enseñar esta foto ha bajado los humos de macho alfa.
Canicross ¿deporte de alto riesgo?
Salí a correr con los perros, sin ganas, no me encontraba bien, había tenido un día de trabajo muy cargado. Pensé que me despejaría una carrera suave.
Mi imprudencia (por no llevar el mosquetón de rápida liberación) y el encabritado instinto de los galgos me jugaron una mala pasada. Se cruzó una inocente liebre en nuestro camino y ya no recuerdo apenas nada. Sé que me tiraron y me arrastraron durante bastante tiempo. En una neblina, como en un sueño difuminado, se me aparece un hombre delante de los perros. Probablemente él los paró. Cinco días en el hospital, unas virtuosas costuras en la cara y rasponazos a lo largo del hemicuerpo izquierdo son el resultado.
No consigo acordarme de qué ocurrió en esas dos horas vacías, están en blanco. Quizás sea mejor.
Mi imprudencia (por no llevar el mosquetón de rápida liberación) y el encabritado instinto de los galgos me jugaron una mala pasada. Se cruzó una inocente liebre en nuestro camino y ya no recuerdo apenas nada. Sé que me tiraron y me arrastraron durante bastante tiempo. En una neblina, como en un sueño difuminado, se me aparece un hombre delante de los perros. Probablemente él los paró. Cinco días en el hospital, unas virtuosas costuras en la cara y rasponazos a lo largo del hemicuerpo izquierdo son el resultado.
No consigo acordarme de qué ocurrió en esas dos horas vacías, están en blanco. Quizás sea mejor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

